A decir del Viceministro de Industria, Marco Riquelme, la ubicación geográfica de Ciudad del Este, su cercanía con Brasil y Argentina y las medidas de modernización legislativa impulsadas por el Ejecutivo la convierten en un espacio clave para la diversificación productiva y la atracción de inversiones.
"Ciudad del Este tiene la particularidad de que estamos cerca de dos aeropuertos internacionales, el aeropuerto de Foz de Iguazú y el aeropuerto de Iguazú en Argentina. Entonces, la conectividad permite que los argentinos y los brasileños de cualquier ciudad de su país, puedan hacer un vuelo interno y estar aquí, trabajar aquí, traer a sus técnicos y poder abrir su empresa en la ciudad", graficó.
De este modo, la capital de Alto Paraná reúne condiciones únicas que van más allá de la simple proximidad fronteriza. Ciudad del Este se ve apuntalada por una conectividad única, entendida tanto por connacionales como por extranjeros, lo cual enriquece todos los proyectos a ser instalados en la zona.
El viceministro explicó que la visión del Gobierno es consolidar el potencial, mediante un paquete de leyes promulgado por el Presidente de la República, que busca actualizar las normativas vinculadas a la inversión industrial. La estrategia apunta a ampliar el espectro de oportunidades para empresas locales y extranjeras, ofreciendo un marco legal moderno y adaptado a las nuevas dinámicas de los mercados internacionales.
Modernizaciones estratégicas
Riquelme detalló que el paquete de leyes promulgado por el Ejecutivo contempla dos modernizaciones puntuales, una de ellas relacionada con la ley de maquila, permitiendo así la diversificación de exportaciones hacia materia de servicio.
"Eso es muy importante porque para el servicio no se necesita un barco, ni una carretera, se exporta con un correo electrónico. Entonces, nuestra mediterraneidad le agrega valor a la exportación de servicios. La ley 60/90 también se moderniza permitiendo importación de cualquier tipo de maquinarias del mundo sin aranceles", indicó.
A estos planes se suma también una nueva ley, como es la de ensamblaje, la cual permitirá capacitar a la fuerza laboral del país con otro tipo de herramientas, para así entrar a industrias cada vez más complejas.
Riquelme subrayó que estas reformas no solo apuntan a atraer capital extranjero, sino también a generar condiciones para que la mano de obra paraguaya pueda especializarse y responder a las exigencias de un mercado cada vez más sofisticado. La combinación entre ubicación estratégica y modernización legal abre un escenario propicio para que Ciudad del Este deje de ser reconocida únicamente como un polo comercial y se consolide como un verdadero centro industrial.
En esa línea, para el Viceministro, la visión es clara: aprovechar la conectividad internacional, la cercanía con dos gigantes regionales como Brasil y Argentina, y la nueva batería de incentivos legales para instalar en el corazón del Alto Paraná una plataforma que impulse la producción y la exportación.