Durante la jornada inaugural, los menús exhibidos en distintos puntos de venta del estadio mostraron el perfil premium de la oferta gastronómica disponible para los asistentes.
En bebidas, una gaseosa de aproximadamente 600 ml se comercializó a US$ 7,75 (G. 47.663), mientras que una botella de agua del mismo tamaño tuvo un precio de US$ 5,25 (G. 32.288).
En cuanto a los alimentos, la Matchday Burger Special se vendió a US$ 20 (G. 123.000). Opciones como la Twinkie Cheeseburger, la Truffle Bacon & Swiss Burger y el Grilled Chicken Caesar Wrap alcanzaron US$ 22 (G. 135.000).
El producto de mayor precio observado fue el Pastrami Ruben, ofrecido a US$ 24 (G. 147.000).
Entre las alternativas más accesibles figuraron el hot dog, a US$ 10 (G. 61.500); las papas fritas, a US$ 6,75 (G. 41.000); el pretzel, a US$ 8,25 (G. 50.000); y las papas con queso, a US$ 12 (G. 73.000).
Más allá del espectáculo deportivo, los precios reflejan el peso económico que tienen los servicios de alimentación dentro de los grandes eventos internacionales.