Una joven promesa nacional: Fiona Valenzuela fue aceptada en 14 universidades de EE.UU. y Europa
Admitida en 14 universidades, entre ellas Harvard, UPenn y NYU, Fiona Valenzuela relata el camino que la llevó a cumplir uno de sus mayores sueños. La joven paraguaya apuesta hoy por construir puentes entre Paraguay y el mundo, con la mirada puesta en el impacto social y la innovación.

Macarena Duarte Periodista

Desde muy joven, Fiona Valenzuela supo que su curiosidad no era pasajera. A los 13 años, ya tenía claro su rumbo: quería estudiar Business en una universidad que le ofreciera no solo excelencia académica, sino también una comunidad que la desafiara, la inspirara y le permitiera crecer como persona.

Esa decisión fue el punto de partida de un proceso largo, riguroso y profundamente formativo, que la llevó a ser aceptada por 14 universidades, entre ellas Harvard University, University of Pennsylvania (UPenn), New York University (NYU), Cornell University y Berkeley. Su estrategia para el proceso fue minuciosa: se preparó para aplicar por early action una modalidad que exige una planificación aún más anticipada.

"Desde una temprana edad ya empecé a prepararme para las universidades, enfocándome en mis metas, desarrollando mi perfil académico y participando en actividades que reflejaran mis intereses y valores. En septiembre comenzaré mis estudios en Harvard, con un enfoque interdisciplinario en inteligencia artificial y ciencias de computación", destacó.

El camino implicó preparación constante, trabajo académico sostenido y una alta dosis de compromiso emocional. Estudió un año en el extranjero, experiencia que marcaría un antes y un después; así, lejos de casa, aprendió a adaptarse a nuevas formas de enseñanza, convivió con personas de distintas culturas y desarrolló una sensibilidad especial hacia la diversidad y el entendimiento mutuo, reafirmando su decisión de formarse fuera del país.

Fiona Valenzuela

Para la joven compatriota, el intercambio cultural va mucho más allá de aprender un idioma o adaptarse a otro sistema educativo: representa una experiencia de crecimiento humano que enriquece a las personas y también a las sociedades. Por eso, su meta nunca fue simplemente "irse", sino encontrar maneras de construir puentes entre su país y el mundo.

El aporte al país

Mientras Valenzuela aguarda por empezar sus estudios en septiembre, aprovecha este período de transición para formarse, leer, hacer cursos y también involucrarse en causas sociales. Participa en programas de liderazgo juvenil y actividades de voluntariado porque cree que capacitarse también implica involucrarse activamente con el entorno.

En cuanto a las contribuciones que pueda brindar al desarrollo académico y profesional del país, la connacional enfatizó la posibilidad de aportar desde cualquier parte del mundo. No obstante, remarcó su objetivo a futuro de implementar proyectos con impacto en las áreas más necesitadas del país, con innovación, sostenibilidad y equidad.

"Uno de mis mayores anhelos es contribuir al desarrollo del país, especialmente en la creación de oportunidades para jóvenes con talento, pero sin acceso. Paraguay tiene un potencial enorme y me encantaría ayudar a que más jóvenes puedan desarrollar su talento sin tener que irse, o al menos con la opción de regresar y generar impacto aquí", resaltó.

 

Fiona Valenzuela Valenzuela aguarda por empezar sus estudios en septiembre

Desafíos pendientes

La mirada de Valenzuela hacia Paraguay es tan desafiante como esperanzada. Reconoce el potencial de la juventud paraguaya, pero también las barreras estructurales que muchas veces impiden que ese talento florezca.

"Creo que hace falta invertir más en educación de calidad, en orientación vocacional temprana, en idiomas, en tecnología y en becas de acceso amplio y transparente", apunta. Para ella, la clave está en conectar la educación con las necesidades reales del país y en generar políticas integradas para los jóvenes al desarrollo nacional, subrayando que si se logran romper esas barreras, el país se transformará por completo.

En cuanto a las oportunidades para los jóvenes que se formaron en el exterior y buscan retornar para aportar con un valor agregado al desarrollo del país, Valenzuela señaló que resulta primordial estructurar programas de reinserción, redes de talento joven, así como también incentivos para emprender o liderar proyectos en Paraguay.

En ese sentido, a las autoridades, les deja el mensaje claro de cómo invertir en la juventud es invertir en el país. Mientras, a otros jóvenes como ella, les lanza una invitación sin rodeos: "Que no tengan miedo de apuntar alto. Que se preparen, sean disciplinados, busquen mentores y confíen en su capacidad. El camino no siempre es fácil, pero cuando uno tiene claridad de propósito y trabaja con perseverancia, las puertas se abren".