Bruno Caballero alzó con distinción la tricolor en Oxford, egresando de la maestría más prestigiosa en Derecho
Bruno Caballero egresó, con distinción, de una de las maestrías más prestigiosas en Derecho, el Magister Juris en Oxford. Siendo el quinto paraguayo en lograr este hecho, Bruno sueña con poner al país en el mapa académico mundial.

Macarena Duarte Periodista

A veces los sueños nacen con una sensación clara de persistencia: la de querer ir más allá. Para Bruno Caballero, esa brújula interna se encendió en la infancia, mucho antes de que supiera que su destino lo llevaría a vestir la toga académica en la Universidad de Oxford, una de las instituciones más prestigiosas del mundo.

Graduado como mejor egresado de la carrera de Derecho en la Universidad Católica en 2021 y alumno sobresaliente en Notariado, Caballero siempre tuvo claro que su camino estaría ligado al conocimiento. Puntualizó así su deseo de construir una voz académica seria para compartir ideas e influir en la sociedad.

"Luego apunté al siguiente gran paso: formarme en el exterior para crecer no solo como abogado y docente, sino también como ser humano. Quería probarme a mí mismo, pero también demostrar que desde Paraguay se puede llegar muy lejos; pasé por rechazos y dudo que muchos hablen de estos 'no', pero es importante visibilizarlos, para decir a quienes hoy atraviesan un rechazo: duele, pero no determina tu valor", expresó.

La motivación de Bruno no fue solo una ambición profesional: fue también una respuesta íntima. Diagnosticado dentro del espectro autista, encontró en la educación una llave para cultivar habilidades, desarrollar pensamiento crítico y hallar un lugar en el mundo.

Bruno Caballero egresó, con distinción, de una de las maestrías más prestigiosas en Derecho

En cuanto al contenido de su maestría, estudió sobre regulación de las relaciones humanas, desde la razón de la regulación del matrimonio, hasta violencia de género; sobre violencia contra adultos mayores; sobre la intersección entre derecho, tecnología e ingeniería informática; sobre la capacidad mental y autonomía, en el contexto de la nueva ley paraguaya sobre capacidad.

Experiencia en el exterior

Lejos de quedarse en la experiencia personal, Bruno aprovechó su año en el Reino Unido para promover la presencia paraguaya en la academia global. Coorganizó la segunda edición de Paraguay Speaks, un espacio de discusión sobre el país en la University College London, y lideró iniciativas como CheveTalks y CheveBuddy, herramientas de apoyo para postulantes a la beca Chevening.

"Nosotros exportamos muchísimo conocimiento. El intercambio cultural es indispensable para nosotros como país en desarrollo puesto que nos permite diseñar políticas. Además, Paraguay tiene muchísimo talento; contamos con paraguayos brillantes en todo el mundo, pero lo que necesitamos ahora es pulir la estrategia nacional que nos permita canalizar ese talento y convertirlo en influencia, dentro y fuera del Estado", señaló.

Por otra parte, manifestó que, si bien Paraguay sigue siendo un país algo desconocido en escenarios globalizados, poco a poco, a través del legado de quienes estudian en el exterior, se está logrando la construcción de una identidad nacional tanto en la academia como en la conciencia colectiva internacional.

Bruno aprovechó su año en el Reino Unido para  promover la presencia paraguaya en la academia  global

Metas directas

Ahora, de regreso en Paraguay, el compromiso de Bruno es claro: enseñar a pensar y debatir como se hace en Oxford, aparte de promover becas internacionales y democratizar el acceso a oportunidades académicas globales. "Quiero glamorizar el pensamiento crítico, mostrar que cuestionar y debatir también puede ser admirado y celebrado", indicó.

Como docente, el objetivo de Bruno es inspirar a los estudiantes a romper moldes. Como académico, trabaja en un libro socio-legal que aborde desde la capacidad y la autonomía hasta la intersección entre derecho y tecnología, así como distintos tipos de violencia visibles e invisibles en la sociedad paraguaya.

De este modo, el joven connacional catalogó como un deber moral y un sueño aportar su conocimiento al país, sobre lo cual ya se encuentra trabajando desde el primer día en que regresó. Con la idea puesta en masificar su experiencia y aprendizaje, enfatizó cómo trabajará por compartir su formación con la mayor cantidad de gente posible.

A las autoridades, les pide seguir apostando por el talento nacional, fortaleciendo los mecanismos que permitan que ese capital humano retorne y transforme el país. A los jóvenes, les deja un consejo que resume su filosofía: "La academia es un camino largo y a veces solitario, pero es inmensamente liberador. Inviertan en su preparación. Todo lo que pongan en su educación volverá multiplicado".

Así, Bruno no habla solo de méritos y títulos, habla de emociones, de rodearse de gente buena, de no tener miedo a los desafíos y de asumir que, aunque Paraguay aún sea poco conocido, sus jóvenes pueden ser embajadores intelectuales de primer nivel. Su historia, más allá de resumirse en la de un abogado especializado en Oxford, es la de un paraguayo que desea dar a conocer al mundo la voz y el potencial de su país.