Alimentar el liderazgo: la estrategia de los grandes para rendir más
Para Carolina Sosky, CEO de Mylife, una buena estrategia alimentaria mejora el foco y aumenta la productividad de los líderes empresariales. Sostiene que elegir alimentos balanceados es clave para la neuromodulación y el rendimiento mental.

Sin lugar a dudas, una buena alimentación impulsa el rendimiento del cuerpo, ya sea para practicar deportes o para tomar decisiones complejas. Carolina Sosky, CEO de Mylife y participante del CEO Summit de Forbes, aseguró que no se puede alcanzar la máxima productividad si el cuerpo no está bien nutrido.

A su criterio, el pilar fundamental del rendimiento mental en el ámbito empresarial es la alimentación. Comentó que uno de los errores más comunes entre los líderes es no cumplir con las comidas diarias necesarias —desayuno, media mañana, almuerzo, merienda y cena— lo que deriva en una sensación constante de agotamiento.

"El problema que me refleja es siempre el mismo: ¿Por qué me siento tan cansado? ¿Por qué el día no me alcanza? ¿Por qué no puedo rendir más? Llega la noche y sienten como si los hubiera atropellado un camión, tienen dificultades para dormir o antojos de dulces constantes", relató.

Sosky explicó que todos esos síntomas responden, justamente, a un desequilibrio en la planificación alimentaria. Además, señaló que es habitual que las personas que trabajan bajo presión coman frente a la computadora o durante reuniones, lo que también desgasta el cuerpo y disminuye la energía.

Por ello, insistió en la importancia de una buena planificación y en la elección de alimentos equilibrados, fundamentales para la neuromodulación y el correcto funcionamiento del cerebro. "Seleccionar bien los alimentos ayuda a cubrir esas pausas que necesita nuestro cuerpo para restaurarse y volver a activarse", afirmó.

Permitidos en pequeñas dosis

Los altos ejecutivos suelen tener semanas cargadas de reuniones que, en muchos casos, incluyen "permitidos", ya sea en comidas o bebidas.

Sosky considera que todos pueden darse cuenta de un gusto de vez en cuando, pero advierte que el exceso es lo que daña. "Una comida fuera de la rutina no hace mal; el problema surge cuando se vuelve algo constante y sostenido", expresó.

Reconoció que el mundo empresarial requiere de encuentros y eventos fuera del horario laboral, y que es natural ceder ante ciertos excesos, pero subrayó la importancia de volver al equilibrio y retomar los hábitos saludables como parte esencial del éxito a largo plazo.