Pensar en el ahorro y la inversión sigue siendo un desafío para gran parte de la población, especialmente en un contexto donde los ingresos suelen ajustarse y los gastos tienden a expandirse. Para Gloria Ayala Person, economista con énfasis en educación financiera, la clave no está solo en ahorrar, sino en hacerlo con sentido, planificación y objetivos claros.
Para la economista, el método de ahorro más efectivo es aquel que parte de objetivos específicos.
“Siempre el ahorro es más efectivo cuando tenemos en claro los objetivos específicos, para qué estoy ahorrando e invirtiendo”, explicó.
Y mencionó que tener una meta concreta como un viaje, la compra de un vehículo o la creación de un fondo de emergencia que permite sostener la disciplina en el tiempo y evita que el ahorro se abandone con facilidad.
En ese sentido dijo que la automatización cumple un rol importante a la hora de canalizar los ahorros de forma automática hacia instrumentos como fondos mutuos no solo simplifica el proceso, sino que permite aprovechar el interés compuesto y visualizar el crecimiento del capital.
Según Ayala Person, ahorrar “porque sí” rara vez funciona pero que en cambio, cuando hay una meta superior, la motivación se multiplica.
Los errores más comunes al intentar ahorrar
De cara al 2026 mencionó que uno de los principales errores que identifica es intentar ahorrar lo que sobra del ingreso mensual. “Nunca va a sobrar”, advirtió.
Por eso considera clave un cambio de enfoque que va primero por separar el ahorro y luego organizar los gastos con lo que queda disponible.
Otro desacierto frecuente es la falta de un presupuesto, dijo, un control básico de gastos permite identificar fugas de dinero y tomar decisiones más conscientes. Para ella, este simple hábito marca una diferencia sustancial en la salud financiera personal.
Educación: empezar de a poco y con criterio
Para quienes desean iniciarse en el mundo de las inversiones en 2026, pero cuentan con ingresos acotados, la recomendación es clara: comenzar por la educación financiera. Existen alternativas accesibles, como los fondos mutuos o los ahorros programados, que permiten dar los primeros pasos sin necesidad de grandes montos.
La especialista insistió en evitar promesas de rentabilidades extraordinarias en poco tiempo. “Si algo suena demasiado bueno para ser verdad, probablemente lo sea. Empezá de a poco, diversificá y priorizá un riesgo moderado por sobre una rentabilidad exagerada”, señaló.
La educación financiera influye directamente en la calidad de las decisiones de inversión y la economista mencionó que esta brinda el criterio para evaluar propuestas, entender riesgos y saber cuándo decir que no, incluso ante oportunidades que pueden resultar atractivas para otros perfiles.
Entre los hábitos fundamentales que recomienda incorporar desde ahora se encuentran el ahorro mensual constante, gastar menos de lo que se gana y planificar antes de decidir. Sostenidos en el tiempo, estos comportamientos generan un impacto significativo en el patrimonio personal.
El perfil de inversión según cada etapa de la vida
Ayala Person sugirió no limitar el perfil de inversión únicamente a la edad sino que factores como el estado civil, los compromisos asumidos, el tipo de ingresos, la situación familiar y las metas personales también deben ser considerados.
Pero sí reconoció que el tiempo juega a favor de los más jóvenes. De manera general, quienes no tienen cargas familiares y cuentan con un horizonte largo pueden asumir perfiles más agresivos, tolerar la volatilidad e incluso posibles pérdidas temporales, invirtiendo con visión de largo plazo.
Finalmente y en contraste dijo que para quienes se encuentran cerca de la jubilación, el enfoque debe ser más conservador, priorizando la preservación del capital y la generación de ingresos estables mediante instrumentos de menor riesgo.