Tomás Balmaceda, Doctor en filosofía y Profesor en la Universidad de San Andrés (Argentina), explicó que la inteligencia artificial debe entenderse como parte de una transformación cultural antes que tecnológica. A diferencia de otras innovaciones como las criptomonedas o el metaverso, la IA avanza con efectos inmediatos y concretos sobre la vida cotidiana.
"Tenemos que pensar a la inteligencia artificial como parte de una revolución cultural, no tecnológica", sostuvo Balmaceda, subrayando que lo importante no es solo la herramienta en sí, sino cómo está cambiando a la sociedad en su conjunto.
El filósofo señaló que la pandemia aceleró la incorporación de lo digital en todos los ámbitos, preparando el terreno para la rápida adopción de la IA. Desde la educación hasta la banca o la religión, incluso los sectores más conservadores se han visto transformados por estas tecnologías.
Según Balmaceda, este cambio simultáneo en distintos espacios culturales eliminó las fases progresivas de adaptación que tuvieron otras revoluciones tecnológicas.
Brecha generacional y uso crítico
Consultado sobre la relación de la IA con las distintas generaciones, Balmaceda planteó una visión distinta a la habitual. Aseguró que los adultos pueden tener ventajas frente a los jóvenes al aplicar estas herramientas, ya que cuentan con más criterio y experiencia para usarlas de manera crítica.
"Me parece que somos los más grandes los que nos manejamos mejor con la IA", afirmó, aunque reconoció que muchas personas de mayor edad aún se autoexcluyen por prejuicio.
Ante la oportunidad y desafíos
En relación con la región, Balmaceda destacó que países como Paraguay tienen condiciones favorables para aprovechar la inteligencia artificial.
La resiliencia, la capacidad de adaptación y la ubicación geográfica son factores que, según él, pueden posicionar al talento latinoamericano en el mundo.
Por otro lado, advirtió que la IA genera tanto temor como confianza desmedida, y que ambos extremos son problemáticos.
"La inteligencia artificial va a ser un gran aliado para cada persona, si esa persona sabe que le gusta hacer y que no le gusta hacer", señaló.
Su recomendación finalmente fue la de perder el miedo, capacitarse y aprender a integrar la tecnología de forma estratégica en la vida y el trabajo.