Fabrizio Meza Periodista
En una época donde la tecnología parece avanzar más rápido que la memoria, José Baez decidió mirar hacia atrás.
El artista digital, con herramientas tecnológicas y una dosis de pasión encontró la fórmula para revivir episodios olvidados de la historia nacional y convertirlos en piezas visuales.
"La historia verbal no es tan simple como parece. Hay demasiados personajes que aún esperan su lugar", afirmó Baez, diseñador gráfico y director de arte en una agencia publicitaria
Baez mencionó que convivía con la inteligencia artificial (IA) desde hace tiempo. Pero fue la restauración de la bandera del buque a vapor Piraveve lo que encendió una chispa distinta.
"Me pareció tan poderosa que dije esto hay que contarlo. No había mucha información, entonces decidí crearla", agregó.
Con curiosidad como motor, comenzó a generar imágenes con IA, escribir guiones asistido por ChatGPT, y dar vida a personajes históricos que parecían condenados al olvido.
Fue así que nació su primer video, con un formato de tráiler de película de menos de dos minutos que encapsula una narrativa potente, visual y emocional.
Del dato frío al personaje épico
Lo que diferencia su trabajo, según Baez, es su enfoque humano. No se trata de repetir fechas o batallas, sino de mostrar los rostros, las emociones, los silencios. Para él, la clave está en rescatar los detalles que hacen que una historia se sienta viva.
"Cuando se habla de una guerra, puede parecer algo lejano. Pero si te la cuento a través de un personaje y lo que vivió, el impacto es totalmente distinto", explicó.
Es por eso que sus videos suelen centrarse en figuras secundarias o poco reconocidas, "como las mujeres que también fueron protagonistas incluso lugares que ahora son patrimonios", como las Residentas, protagonistas de su primer contenido viral.
Una producción casera y los desafíos de ficcionar
Todo el proceso de creación ocurre en su casa, dijo, desde idea, investigación, guión, generación de imágenes, edición, música y efectos de sonido.
Incluso la locución corre por su cuenta, grabada desde su celular. "No soy historiador, ni editor profesional, ni locutor. Pero sí soy un apasionado. Yo solo combino todos esos elementos para darle vida al relato", dijo.
El resultado, micro piezas audiovisuales que parecen tráileres de superproducciones y que rescatan con sensibilidad y fuerza la historia paraguaya.
Uno de los retos más grandes que enfrenta es la precisión histórica. Baez admitió que no siempre es fácil encontrar fuentes confiables, especialmente cuando se trata de épocas con registros escasos o contradictorios.
"Algunas historias se acercan a la leyenda, pero lo importante es instalar el tema, que la gente hable de ello. Esto no es un documental; es cine con base histórica", aclaró.
Por eso, su siguiente paso es sumar a historiadores al proceso, con el fin de validar los contenidos y elevar la propuesta aún más.
Un impacto inesperado que cruzó fronteras
Cuando publicó su primer video en TikTok, no imaginaba lo que vendría. Comentarios desde Paraguay, Irlanda, Taiwán y otros países comenzaron a llegar. Jóvenes, adultos mayores y docentes se sumaron a la conversación.
"Me escribieron personas mayores que decían recién entender la historia, y chicos que mostraban mis videos a sus padres. Se generó un orgullo tremendo", mencionó.
Esa respuesta lo impulsó a continuar y soñar más grande: convertir estos micro relatos en una miniserie o incluso en una serie de estilo Netflix.
José Baez tiene claro que su visión no termina en TikTok. Él imagina una plataforma más robusta, con capítulos más largos, voces profesionales, apoyo de historiadores y un alcance global. "Esto tiene potencial de convertirse en una serie real, con actores, elenco y todo. No solo para los paraguayos, sino para que el mundo conozca esta historia", aseguró.