Fabrizio Meza Periodista
Para Joaquín Morínigo, más conocido como "Criptoboi" y fundador de Criptopy, el bitcoin no es solo una moneda digital: es una salida financiera para los jóvenes en un contexto económico que les pone cada vez más barreras.
"Bitcoin es el plan B de mi generación, pero creo que pronto pasará a ser el plan A. Llegó para quedarse", sostuvo.
El emprendedor señala que el acceso a activos tradicionales, como la vivienda, es hoy mucho más complicado para los jóvenes que para generaciones anteriores. En ese escenario, las criptomonedas aparecen como una opción real de inversión y ahorro.
"Antes era muy fácil comprar una casa; ahora, para muchos es casi imposible. Pero tenemos bitcoin, un activo descentralizado, con una emisión limitada de 21 millones de monedas, que permite enviar, recibir y guardar valor", explicó.
El bitcoin alcanzó los 120.000 dólares, un hito que, según Morínigo, confirma la tendencia de crecimiento.
Invertir de a poco
Contrario a la creencia de que se necesita una gran suma para entrar en el mundo cripto, Morínigo recuerda que se pueden comprar fracciones llamadas satoshis.
"No hace falta tener 120.000 dólares para invertir. Se puede empezar con 10.000, 50.000 o 100.000 guaraníes al mes y pensar a largo plazo, en 5 o 10 años".
Su recomendación es clara: paciencia, constancia y una visión de largo plazo.
El desafío generacional
Si bien la adopción avanza entre los jóvenes, el especialista reconoció que los adultos mayores todavía ven a las criptomonedas con desconfianza.
"Es muy difícil el cambio generacional, pero la adopción vendrá de la mano de nosotros, los jóvenes, que enseñaremos a nuestros padres y abuelos cómo funciona el dinero y este nuevo paradigma económico", afirmó.
Morínigo está convencido de que Paraguay puede convertirse en un hub tecnológico global si logra combinar una regulación moderna con el impulso de la minería de bitcoin y la tokenización de activos.