EE.UU. lanza una operación militar sorpresa en Venezuela y confirma la captura de Nicolás Maduro
Ataques aéreos y fuerzas especiales estadounidenses operaron en Caracas durante la madrugada. Trump ha confirmado la detención de Maduro.

Durante la madrugada del 3 de enero de 2026 en una operación militar sorpresiva, fuerzas estadounidenses ejecutaron ataques aéreos y operaciones especiales en Caracas y otras zonas estratégicas del país, en lo que constituye la primera intervención directa de Washington en América Latina desde 1989.

De acuerdo con reportes de medios internacionales, la ofensiva comenzó alrededor de las 02:00 de la madrugada (hora local) con múltiples explosiones en la capital venezolana, seguidas por apagones eléctricos, evacuaciones civiles y el sobrevuelo de helicópteros militares estadounidenses. Entre los activos desplegados se mencionan helicópteros MH-47G Chinook, utilizados habitualmente por fuerzas de operaciones especiales, así como aeronaves de la Fuerza Aérea y la Marina de EE.UU.

El propio presidente Donald Trump confirmó públicamente la captura de Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores, calificando la acción como una operación de “aplicación de la ley estadounidense” vinculada a causas por narcotráfico. Según esa versión, Maduro habría sido sacado del país en helicópteros estadounidenses, aunque hasta el momento no se han difundido imágenes oficiales ni confirmación independiente del Pentágono.

Objetivos militares y daños colaterales

Los ataques habrían alcanzado infraestructuras clave del aparato militar venezolano, entre ellas Fuerte Tiuna, principal complejo de defensa del país; la Base Aérea El Libertador; el Puerto de La Guaira; el Cuartel 4F, donde se encuentra el mausoleo de Hugo Chávez; así como otras instalaciones en los estados de Miranda, Aragua y La Guaira. También se reportaron impactos en la residencia del ministro de Defensa, Vladimir Padrino López.

Las autoridades venezolanas denunciaron que misiles y explosivos alcanzaron zonas civiles, provocando incendios, evacuaciones y un número aún indeterminado de víctimas. Fuentes preliminares hablan de decenas de muertos y heridos, incluyendo funcionarios del gobierno y personal militar, aunque el balance oficial sigue en evaluación.

Caracas en estado de emergencia

Antes de su captura, Maduro habría ordenado una “lucha armada” y decretado un Estado de Conmoción Externa, mientras las Fuerzas Armadas Nacionales Bolivarianas fueron puestas en alerta máxima. Ya sin Maduro en escena, el gobierno venezolano declaró un estado de emergencia nacional y anunció que invocará el Artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas, que reconoce el derecho a la autodefensa.

Desde Caracas, el discurso oficial apunta a una “agresión imperialista” motivada por el control de los recursos petroleros del país, trazando paralelismos con intervenciones pasadas de Estados Unidos en la región, particularmente Panamá en 1989.

Reacciones globales y debate sobre el orden internacional

La operación generó reacciones inmediatas en la comunidad internacional. El presidente de Colombia, Gustavo Petro, convocó a una cumbre de emergencia en el marco de la ONU. En paralelo, China y Rusia, que habían respaldado políticamente al gobierno de Maduro, siguieron los acontecimientos con especial atención; incluso se reporta que un enviado chino se reunió con el mandatario venezolano pocas horas antes del ataque.

En Europa, dirigentes y analistas comenzaron a cuestionar la legalidad y legitimidad de la acción, estableciendo comparaciones con la invasión rusa a Ucrania y con otros conflictos recientes. El debate sobre la doble vara del “orden basado en reglas” volvió a instalarse con fuerza, mientras algunos sectores recuerdan precedentes como la captura de Manuel Noriega para justificar la acción estadounidense.

Más allá del impacto militar

Aunque no hay confirmación de una invasión terrestre a gran escala, la presencia de tropas especiales en suelo venezolano y la neutralización de sistemas de defensa aérea elevan el riesgo de escaladas indirectas, especialmente si actores como Rusia, China o Irán deciden responder en otros escenarios.

En lo inmediato, Caracas amaneció militarizada, con refuerzos alrededor del Palacio de Miraflores y una población en estado de incertidumbre. La Casa Blanca anticipó que ofrecerá más detalles en las próximas horas, con una conferencia presidencial que podría definir el alcance real de la operación y sus objetivos estratégicos.