A pesar de los eventos climáticos, se espera un impacto positivo en la zafra 24-25, según Edgar Mayeregger
Se prevé un evento débil de "La Niña" para los próximos meses, con impacto positivo en la zafra 24-25. En San Pedro, tras sequías, se trabaja en gestión de riesgos y captación de agua para la subsistencia.

¿Cuáles son las variables climáticas que se tienen para los próximos meses?

La última información que tenemos es de la Organización Meteorológica Mundial, habla de la instalación de un evento "la Niña", prácticamente a partir de los meses de octubre, noviembre y diciembre, con una probabilidad de un 65% a 70%, pero con la salvedad de que los pronósticos hablan de un evento débil, no tan fuerte o moderado.

Eso implica que podemos esperar condiciones un poco más favorables para los cultivos que están programados en la zafra 24-25, que normalmente empiezan a partir del mes de septiembre. 

Entonces, esa es la parte que ayuda a tener un poco de optimismo para que efectivamente está zafra 24-25 llegue a tener una producción bastante interesante y que se pueda llegar a superar las toneladas en soja, en maíz y una perspectiva mejor para el trigo el próximo año. 

¿Cuál es la situación en San Pedro? 

En San Pedro en realidad tuvimos sequías, pasamos por sequías extremas a sequías fuertes, prácticamente 17 meses sin lluvias importantes. 

Entonces, ahí tuvimos como Ministerio de Agricultura y como parte de lo que hacemos en gestión de riesgos, trabajando en áreas realmente importantes.

Uno de ellos es la colecta de agua, utilizando mecanismos sencillos, no costosos, que permitan guardar agua en pequeñas fincas donde la mayoría de la gente tiene para la subsistencia.

En el caso de la agricultura familiar, trabajamos el mantenimiento, cuidado y conservación de suelos a través de curvas de nivel, curvas de retención de humedad. 

¿Cómo están abordando la gestión de información y la implementación de medidas para mitigar el impacto de fenómenos hidroclimático? 

Con la poca agua que cayó se tuvo algo de eso también, empezamos a trabajar todo lo referente a información, capacitación e instalación de equipos para registro de temperatura, lluvia y otros elementos meteorológicos, a través de las mesas técnicas agroclimáticas instaladas en los departamentos para permitir tener información a disposición de técnicos, productores y tomadores de decisiones. 

También generar una suerte de posibilidades, que los gobiernos locales puedan tener fondos de contingencia o tomen un seguro agrícola que permita que el productor siga en la cadena y, de esa manera, no tenga problemas desde el punto de vista hidroclimático.