Alejandro Alliana, Fundador de Roshka concedió tres consejos para los emprendedores del país que están buscando lanzar sus startups pero no se animan. Su compañía es de tecnología y tiene 25 años en el mercado tras haber atravesado los mayores desafíos de una empresa nueva y de este sector.
Roshka, es una empresa de tecnología, la primera en el país que empezó a usar el SMS, que luego lo integraron con la red de MSN Messenger de Windows, permitiéndose catapultarse llegando a Chile, Colombia y Centroamérica. El 2008 marcó un nuevo rumbo cuando decidieron incursionar en el mundo de los juegos para smartphones, alcanzando alctualmente más de 20 millones de descargas.
Para él, es normal que un emprendedor quiera solucionar un dolor o un problema que tiene cotidianamente, de donde justamente nacen las ideas para los negocios. Sin embargo, considera que una startup debe tener un modelo de negocio que pueda crecer a gran escala.
"Siendo nuestro mercado tan pequeño el techo de crecimiento no es muy alto", dijo.
Es por eso, que su primer consejo radica en que el emprendimiento debe enfocarse en problemas que se repitan en el mundo de tal manera a que si se llega a tener éxito, el modelo pueda ser replicado en otros mercados.
Para el segundo, mencionó, es importante visitar otros países de América Latina con un ecosistema de startup más maduro y aprender de ellos. "Por el tamaño de sus mercados, Ciudad de México y Sao Paulo son los candidatos ideales", añadió.
Esto, según aseguró, es para analizar los casos de éxito y quizás las regulaciones o cambios en las mismas que permitieron este éxito importante.
Como tercero, aconsejó el libro "Fall in love with the problem, not the solution" de Uri Levine, cofundador de Waze y otras startups. Aseguró que es un manual detallado de los pasos a seguir y de los problemas que uno tiene al crear una startups. "Obviamente los ejemplos son de problemas de clase mundial, pero ese debe ser nuestro objetivo", dijo.
Un mercado maduro, un error común
Alliana sostiene que hoy en día casi todas las startups siguen un proceso moderno y realizan validaciones y MVPs. Sin embargo, aseguró que debido a las condiciones de mercado, y a la escasez de capital de riesgo, considera que uno de los errores más comunes que cometen los emprendedores es intentar monetizar muy pronto el producto y sin información clara de cuánto está dispuesto a pagar el cliente por él.
Indicó que es muy importante validar la idea ya sea formal o informalmente para aclarar si existe mercado interesado en la solución del problema que buscan solucionar. Para él, la idea es fallar pronto y si se puede validar la idea antes de realizar el MVP (minimum viable product).
"Si todo va bien y se lanza el MVP, se debe validar el product marquet fit. Existen métricas específicas para esto (retención, referidos, etc) y es una ciencia bastante madura. Recién después de iterar varias veces sobre el producto midiendo esos valores quizás veamos que el producto es viable", acotó.
Comentó que uno de los problemas a resolver en el mercado paraguayo es la inclusión financiera, destacando que existen muchas startups trabajando en el tema con bastante éxito.
Considera que Paraguay se aproxima a una crisis energética, lo que considera un problema muy interesante de resolver. "Me consta que el Parque tecnológico de Itaipú tiene programas aceleradores de empresas, pero sin embargo no escuché ningún caso de éxito en este sentido", agregó.
Afirmó que cree que existe también un gran potencial en el Agro-tech y toda la cadena de valor de la agricultura, dado que somos un país agro-exportador. Las startups pueden estar orientadas a la optimización de productividad mediante AI, Blockchain, tokenización de activos agrícolas, microcréditos mediante el uso de tecnología.
El primer unicornio
A pesar de todos los desafíos estructurales, Alliana comentó que a su criterio el desafío principal será crear el primer unicornio paraguayo en los próximos años. Para lograr esto, comentó, debemos resolver un problema global o por lo menos latinoamericano.
Aseguró que el mercado paraguayo puede servir para validar la idea, pero la solución debería poder repetirse, escalar y monetizarse en otros mercados. Agregó que se está viviendo la era de la revolución de AI (Inteligencia Artificial), oportunidad que se debe aprovechar para congeniar el ingenio con la nueva tecnología.
Para ello, dijo que el ecosistema completo debe mejorar, generando una mayor sinergia entre las startups, inversionistas, reguladores, incubadoras, el mercado de valores, grandes empresas y universidades.
"Yo no veo necesaria la intervención del gobierno excepto en crear un marco regulatorio competitivo justo y abierto. Quizás la ley fintech haya dado un paso en ese sentido, pero muy incipiente. Las startups son financiadas principalmente con capital de riesgo, deben ser innovadoras y moverse rápidamente", aseveró.
Comentó que existen casos de éxito como el de Miguel Bálsevich con Sonork en 2001 y el de Óscar Sánchez y Carlos Ruiz Díaz con Toky en el 2022, que para él son ejemplos claros de que es posible crear una startup y hacer un "exit" exitoso.