Paraguay mejora su desarrollo humano, pero la desigualdad le resta más de 20 años de avance
El Índice de Desarrollo Humano (IDH) de Paraguay creció 12 % entre 2001 y 2020, impulsado principalmente por la educación. Pero, las brechas territoriales y sociales siguen siendo profundas y al ajustarse por desigualdad, el país retrocede a niveles de hace dos décadas.

Fabrizio Meza Periodista

El informe muestra que Paraguay logró mejorar de manera sostenida su desarrollo humano entre 2001 y 2020. El mayor salto se registró entre 2010 y 2015, cuando el índice creció cerca de 0,04 puntos.

Pero el propio estudio advierte que, en los últimos años, el ritmo de mejora se detuvo.

“Ha habido un progreso significativo en todos los índices y componentes entre el 2001 y 2020, pero hay un cierto estancamiento en los últimos cinco años. En el 2015 en los números se avanzó y después hay un estancamiento. Y esto incluso fue antes de la pandemia”, explicó Ofelia Valdez, Especialista en Desarrollo Inclusivo del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

El documento señala que la mayor parte del crecimiento del IDH se concentró antes de 2015, lo que representa una alerta para el diseño de políticas públicas.

Ofelia Valdez, especialista en Desarrollo Inclusivo del Programa del PNUD Paraguay
 | Fotografía: Gentileza de la entrevistada

La desigualdad borra más de 20 años de progreso

Uno de los datos más contundentes surge al aplicar el Índice de Desarrollo Humano ajustado por desigualdad (IDHxD).

En 2020, el IDH de Paraguay baja de 0,741 a 0,597 cuando se incorpora el efecto de las brechas sociales. Con ese ajuste, el país vuelve al rango de desarrollo humano medio.

“La aplicación del Índice de Desarrollo Humano ajustado a la desigualdad, muestra un retraso del desarrollo humano por más de 20 años. Nos trae a los niveles de IDH 20 años atrás, tanto a nivel nacional como subnacional”, señaló Valdez.

La pérdida se repite en todos los departamentos y tanto en zonas urbanas como rurales.

Fuente: Informe PNUD Paraguay

La educación, el principal motor del desarrollo

Entre 2001 y 2020, la educación fue el factor que más impulsó el desarrollo humano en Paraguay.

Según el informe, el 55 % del crecimiento del IDH se explica por el componente educativo, seguido por la salud con el 30 %. El ingreso, en cambio, aportó solo el 12 %.

En términos concretos, el promedio de años de escolaridad pasó de 6,6 años en 2001 a 9,2 años en 2020. En el mismo período, la esperanza de vida aumentó 4,6 años.

Territorio y pobreza: brechas que persisten

La ubicación geográfica sigue siendo un factor clave para el desarrollo humano.

En 2020 Asunción fue el único territorio con desarrollo humano muy alto, con un IDH de 0,807 y en el otro extremo, San Pedro se mantuvo como el único departamento con desarrollo humano medio, con 0,687. La brecha entre ambos alcanza el 15%.

 Fuente: Informe PNUD Paraguay

Aunque los departamentos con menores niveles de IDH y las zonas rurales fueron los que más crecieron en términos porcentuales, la estructura territorial prácticamente no cambió.

Las áreas con mayores niveles de pobreza tanto monetaria como multidimensional siguen concentrando los niveles más bajos de desarrollo humano.

La educación fue el principal motor del crecimiento del Índice de Desarrollo Humano (IDH) en Paraguay durante los primeros veinte años del siglo XXI. De acuerdo con los datos, el componente educativo medido a partir del promedio de años de escolaridad y de los años esperados de escolaridad explicó el 55 % del aumento del IDH en el país, consolidándose como el factor decisivo en la mejora del desarrollo humano.

En segundo lugar se ubicó la salud, a través de la esperanza de vida al nacer, que aportó el 30 % del crecimiento, mientras que el componente de ingreso, medido por el ingreso per cápita, tuvo una incidencia sensiblemente menor, con apenas el 12 %. La brecha entre educación y los demás componentes evidencia que el avance en capital humano fue el eje central del progreso social en este período.

Este mismo patrón se repite a nivel departamental. La educación fue, con amplia diferencia, el principal contribuyente al crecimiento del IDH en casi todo el país, superando el 50 % de participación en cinco de cada seis departamentos. La salud se mantuvo como el segundo factor más relevante y el ingreso quedó en último lugar, con una particularidad en Asunción, donde su aporte fue incluso negativo, ya que el ingreso per cápita en 2020 resultó inferior al registrado en 2001.

IDH | Fuente: PNUD

Más datos para mejores políticas

El estudio también destaca un avance institucional y es que hoy Paraguay dispone de mayor información estadística para actualizar diagnósticos y orientar políticas públicas.

En ese proceso cumple un rol central el Instituto Nacional de Estadística (INE), que en los últimos años amplió y modernizó la producción de datos oficiales.

A partir de esta nueva disponibilidad de información, el PNUD Paraguay apunta a construir un atlas de desarrollo humano con mayor nivel de detalle territorial.

Un progreso real, pero todavía insuficiente

“Para mí lo central del documento es que nos evidencia las grandes brechas estructurales y de territorio que tenemos. Entonces es como que nos pone el foco en la necesidad de trabajar esas desigualdades que todavía persisten”, dijo Valdez y mencionó que el mensaje principal del informe es claro.

El desafío no es solo seguir creciendo, sino hacerlo de manera más equitativa y con políticas focalizadas en los territorios y poblaciones que continúan quedando atrás.

 Fuente: Informe PNUD Paraguay

Paraguay mejora su IDH y se alinea con el promedio mundial

La evolución del IDH entre 1990 y 2023 muestra una tendencia de mejora en la región. En el último dato disponible, Paraguay alcanzó un IDH de 0,756 en 2023, ubicándose dentro del nivel de desarrollo humano alto y prácticamente en línea con el promedio mundial, que también fue de 0,756.

En la comparación regional, Argentina lidera con un IDH de 0,865, seguida muy de cerca por Uruguay con 0,862. Ambos países se mantienen en el nivel de desarrollo humano muy alto.

Por su parte, Brasil alcanzó un IDH de 0,786, también dentro del nivel alto, aunque todavía por debajo de Argentina y Uruguay.

Entre 2022 y 2023, todos los países analizados registraron mejoras en su IDH. En el caso de Paraguay, el avance fue de +0,009, mientras que el promedio mundial creció apenas +0,004.

La recuperación es visible, pero el informe, según la Especialista, deja en claro que cerrar las brechas internas sigue siendo la tarea pendiente más importante para el desarrollo humano del país.