Édgar Ramírez, el estudiante paraguayo que llevará el GuaraniSat-2 a una conferencia espacial mundial
Édgar Ramírez, estudiante de la UNA, participa del desarrollo del GuaraniSat-2 y presentará su trabajo en uno de los eventos más importantes del sector aeroespacial.

Édgar Ramírez cursa el último año de Ingeniería Electrónica en la Facultad Politécnica de la Universidad Nacional de Asunción (FP-UNA). Su camino hacia la tecnología espacial comenzó con un proyecto estudiantil y con la guía de su entonces director de carrera y gestor de la Agencia Espacial del Paraguay.

"Esa fue mi puerta de entrada al mundo espacial", recordó. 

A través de una pasantía, Édgar se incorporó al equipo del proyecto GuaraniSat-2, el segundo satélite paraguayo en desarrollo. Su rol principal fue diseñar la placa madre del satélite, una pieza clave en su funcionamiento.

Édgar Ramírez, diseñando la placa

Paraguay tendrá voz en una conferencia mundial

Édgar fue seleccionado para presentar su trabajo en la Small Satellite Conference, una de las principales conferencias científicas del sector, que se celebrará en agosto en Utah, Estados Unidos.

"Voy a estar hablando sobre el desarrollo que estamos haciendo aquí en Paraguay. El Guaranisat-2 va a ser lanzado a la órbita en los próximos meses, probablemente el próximo año", contó.

Además de formar parte de su tesis de grado, el trabajo de Édgar busca convertirse en un paper académico que visibilice el avance científico del país en el ámbito aeroespacial.

 

"El mayor desafío fue superarme a mí mismo"

La experiencia no solo implicó un aprendizaje técnico, sino también un importante crecimiento personal para Ramírez.

Él, se mostró agradecido por haber aceptado el desafío y valoró la oportunidad brindada por la agencia, destacando que no todos tienen el privilegio de haber trabajado directamente en la construcción de un satélite.

Consultado sobre los obstáculos en el proceso, afirmó: "Los límites son uno mismo".  Destacó que el mayor desafío fue superarse a sí mismo todos los días, y reconoció que el apoyo institucional nunca faltó.

Finalmente instó a los jóvenes a aprender inglés y a participar en proyectos reales, sin importar cuán pequeños sean.

Recordó que su propio camino comenzó trabajando con cohetes en la facultad, y que hoy forma parte de un equipo dedicado al desarrollo de un satélite. Recalcó que alcanzar grandes metas es posible para cualquiera que se lo proponga.