Con una amplia trayectoria, Ramón Conges, presidente fundador de L'uomo, inauguró un nuevo local de la firma en el Shopping Lambaré.
Lejos de ser solo una expansión comercial, esta apertura tiene un significado personal profundo. Cada apertura de un negocio, para él, desde armar, diseñar y pensar los modelos hasta el día de la apertura, es como el nacimiento "de un hijo mío".
El local 107, con horario de atención al público de lunes a sábado, de 9:00 a 21:00, y los domingos de 10:00 a 21:00 horas, Conges lo describe como único dentro de su categoría.
La presentación en vidrieras y la evolución del buen vestir
Sobre la presentación de los maniquíes, y a pesar de no gustarle mucho, el presidente fundador defendió su uso como una herramienta para educar en el buen vestir. "A mí tampoco me gustan los maniquíes", reconoció y explicó que están para guiar a las personas.
Comparó la experiencia local con lo que ocurre en otros países: "En Italia, por ejemplo, una boutique como esta tiene un traje, una camisa con corbata. Ya saben qué van a encontrar. Acá no pasa eso". Y para él, saber llevar una vestimenta representa elegancia.
Sobre los extremos, señaló que no es necesario irse a los límites, como hacen algunos artistas.
Como ejemplo, dijo que la moda ahora se encuentra en el mundo, en lugares como Italia o Inglaterra, y mencionó que a veces las tendencias suelen llegar años después, como en el caso de las camisas anchas. Al respecto, rememoró una situación con el saco cruzado.
Recordó que encargó el mismo, y no vendió una sola pieza, comprendiendo que, por más lindos que sean algunos estilos, a veces no se venden.
El saco cruzado, explicó, es un ejemplo de elegancia que no siempre es práctico ya que no se puede utilizar el saco desprendido. "Porque la elegancia requiere sacrificios", mencionó sobre la prenda.
Finalmente, consultado sobre qué palabra elegiría para definir lo que representa un traje de L'uomo en una persona, Conges concluyó con la palabra: "Éxito".