La importancia de áreas públicas para el desarrollo inmobiliarios
Según Diego Suárez, CEO y fundador de Path Urban Developments, crear espacios sociales donde las personas puedan conectarse y compartir recursos es fundamental para el desarrollo de comunidades saludables.

¿Cuál es la importancia de las áreas públicas en desarrollos como La Ribera?

Nosotros le damos bastante importancia al área pública. No buscamos crear una comunidad aislada, a pesar de que el lugar ofrezca buenas vistas. Queremos fomentar espacios sociales donde las personas puedan conectarse y compartir recursos. Esto es esencial para construir un buen barrio y una comunidad saludable, incluso en un entorno cerrado. 

¿Cómo se traduce eso en el diseño del proyecto? 

Partimos de la idea de que una buena mezcla de espacios públicos y privados enriquece el desarrollo. En La Ribera, incluimos no solo lotes para casas, sino también condominios y departamentos, lo que genera diversidad. Este enfoque permite que personas en diferentes etapas de sus vidas puedan convivir y compartir experiencias, desde jóvenes profesionales hasta familias. 

¿Cómo se manifiestan estas experiencias en la vida cotidiana?

 La clave es que el diseño arquitectónico no se reduzca a su estética, sino que busque la felicidad de los habitantes. Queremos que las personas se sientan satisfechas viviendo allí. Esto va más allá de un simple diseño atractivo; se trata de crear un ambiente donde la gente realmente quiera estar. Has mencionado el contacto con la naturaleza y el agua. 

¿Cómo se integra esto en el proyecto? 

Sentir que al salir a tu galería podés experimentar el aroma del agua y la humedad es fundamental. Vivir en contacto con la naturaleza mientras tenés la ciudad a pocos minutos es una ventaja que pocas ciudades logran. En Asunción, tenemos una oportunidad única para lograr esto. 

¿Crees que las conexiones urbanas son cruciales para el éxito del proyecto?

 Absolutamente. Las conexiones son esenciales. Sin ellas, los desarrollos se ven limitados. Pero cuando se construyen puentes y accesos, se abren un sinfín de posibilidades. Como arquitectos y urbanistas, debemos ser responsables en nuestras decisiones, marcando un estándar que inspire a futuros proyectos. 

¿Cuál es tu visión a largo plazo para La Ribera y su impacto en Asunción? 

La Ribera tiene el potencial de ser un modelo de desarrollo urbano. Con una escala manejable de 50 hectáreas, permite un inicio sólido. A medida que crezca la población, se necesitará más infraestructura, lo que será parte de la evolución natural de la urbanización. Es vital que la ciudad no vea el río como un límite, sino como un recurso que puede integrarse en el diseño urbano.