Después de casi un año y medio de negociaciones, Paranair confirmó el cambio del 100% de sus accionistas, en una operación que también incluyó a su división de mantenimiento ANTA. El cierre de la transacción se concretó el pasado 20 de febrero.
El 95% de las acciones quedó en manos del grupo canadiense International Airways Holding, mientras que el 5% restante fue adquirido por Marco Paniagua, empresario boliviano vinculado al sector de la construcción.
Jaime Cassola, CEO de Paranair, afirmó que la operación representa un paso clave para la compañía, ya que permite completar el proceso de reestructuración y abre la puerta a una nueva etapa de capitalización y crecimiento.
“La apuesta del grupo es clara y demuestra interés en mantener sus actividades en el país, en un momento muy favorable para Paraguay, donde el clima de negocios se mantiene y existe necesidad de más conectividad y más destinos para Paraguay y la región”, señaló.
Según Cassola, el objetivo es continuar impulsando el crecimiento de la aerolínea en términos de flota, rutas y conectividad aérea, tanto para Paraguay como para el Mercosur y toda su zona de influencia.
La operación se produce en un contexto donde Paraguay busca consolidarse como un hub regional, impulsado por el crecimiento económico y la demanda de mayores conexiones internacionales.