Un Paraguay con mentalidad ganadora

En Paraguay el potencial es inmenso e incalculable, con talento joven, resiliencia histórica y una identidad profunda que nació del sacrificio, que sobrevivió a guerras devastadoras y que se reconstruyó una y otra vez. Sin embargo, ese potencial no logra salir a alcanzar su máximo punto debido a una autoestima colectiva baja y un pueblo con mentalidad conformista que perdió la esperanza.  Como sociedad hemos aprendido a conformarnos, a aceptar límites que no son reales, a creer que el potencial está más bajo de donde realmente se encuentra. 

Hoy, Paraguay se encuentra en un punto de inflexión histórico. Hay una generación que quiere cambiar, hay jóvenes que quieren más y no se quieren conformar, hay líderes que están buscando un nuevo país, con un futuro mejor y lleno de oportunidades. Por lo tanto, seguimos repitiendo los mismos relatos, las mismas excusas, las mismas formas de pensar… o decidimos dar un salto de conciencia colectiva, porque los países no cambian solo cuando crece su economía, cambian cuando se transforma su mentalidad.

Tengo la firme convicción que cuando una sociedad eleva su mentalidad todo empieza a crecer de manera natural porque el verdadero crecimiento empieza en la mente, en las creencias, en las convicciones. Ningún progreso duradero se sostiene solo en la economía o la tecnología, siempre debe haber una visión de humanidad y unidad detrás. Los países que lograron dar saltos de desarrollo sostenible como Finlandia, Singapur, Irlanda, Corea del sur, no lo hicieron únicamente por reformas técnicas, sino más bien, alinearon liderazgo, educación, instituciones y narrativa nacional alrededor de una idea poderosa: sí podemos ser mejores. No fue magia, fue un cambio de mentalidad.

Felipa Mersán, Directora de Incentiva

La mentalidad ganadora colectiva que el Paraguay necesita, es la mentalidad del “sí se puede”, de que el Paraguay y su gente tienen la capacidad de soñar en grande, alcanzar metas ambiciosas, unirse hacia un mismo objetivo y lograr posicionarse como referente internacional en diversas áreas.

Necesitamos generar un movimiento país que transforme la mentalidad del Paraguay porque un Paraguay con mentalidad ganadora no surge de un discurso, de segmentaciones, polarizaciones o competencias desleales, sino de un compromiso compartido, de decisiones y acciones. 

Creemos que llegó el momento de dejar de decir: “Siempre será así”. Y comprometernos a trabajar en el Paraguay que todos queremos.  Es el momento de dejar de decir “¿nada va a cambiar?” y decir “¿cómo lo podemos lograr?”. El Paraguay y su gente necesitan volver a creer. Recuperar la confianza colectiva. Marquemos el inicio de una nueva historia: pasar del conformismo y la resignación aprendida a la mentalidad ganadora del ¡sí se puede!

Anhelo un encuentro con todos los líderes del Paraguay, para generar un movimiento país de Paraguay con mentalidad ganadora, que trascienda ideologías, sectores y generaciones. Que convoque a empresarios, deportistas, educadores, líderes sociales, políticos y jóvenes. Que nos recuerde que el Paraguay que soñamos depende de nosotros, porque ganar es una decisión, porque todos los paraguayos nos merecemos un Paraguay ganador que genere esperanza y optimismo para todos. 

Iniciemos una nueva etapa histórica. Pasemos del conformismo a la ambición sana. De la resignación a la acción. Del miedo a la confianza. Construyamos un Paraguay que sueña en grande, que cree, que hace, que decide ganar.  Un Paraguay que cree en sí mismo, que actúa con coherencia, porque el mundo nos está mirando y este es nuestro momento de empezar una nueva historia.