La importancia de leer
Por Daniel Nasta

Hace muchos años, el ex Canciller Nacional Euclides Acevedo, en una entrevista que le hiciera Humberto Rubín por radio Ñanduti, dijo: "hay que tener la cabeza bien amueblada".

Atahualpa Yupanqui, el famoso folklorista argentino dijo: "lee mucho de manera que cuando tengas que hablar, tus palabras sean más interesantes que tu silencio".

Otra referencia: Martin Cruz Smith, en su libro Gorky Park de 1981, al consignar una reunión de miembros de la KGB, uno de ellos dice: "el viernes es el cumpleaños de Dimitri, ¿qué le vamos a regalar?" Otro propone: "vamos a regalarle un libro", a lo cual otro de los miembros retruca: "¿para qué? Si ya tiene uno". Estas aparentes historias distintas, transmiten una profunda lección de sabiduría y de crecimiento personal frente a la vida.

Nacemos incompletos, y el pasar de los años es un camino para poder evolucionar y llegar a quien siempre quisimos ser: como personas, como padres, como hijos, como abuelos, como amigos, para poder dar siempre desde la generosidad de uno mismo sin esperar nada a cambio; y la única manera de hacer este proceso realidad es amueblando nuestra cabeza con conocimientos, con información, para sustentar valores y emociones que nos permitan pararnos frente a la multitud de desafíos cotidianos con que nos enfrentamos y sentir, y saber, que manejamos cada momento como oportunidades y no como problemas.

Daniel Nasta

Mi amigo Facundo Cabral, me retó de todas las maneras posibles cuando le comenté que solo había leído El Aleph de Borges, y no me da vergüenza contarlo, porque mi nivel de lectura es intenso y constante y tiene que establecer el tipo de libros que siente que necesita para su propio crecimiento. En vez de los clásicos, prefiero leer autores contemporáneos, porque más que los aspectos filosóficos del conocimiento me interesan los aspectos prácticos de cómo aplicar los mismos con los hechos que me tocan vivir.

"Nacemos incompletos, y el pasar de los años es un camino para poder evolucionar y llegar a quien siempre quisimos ser"

Quiero mencionar algunos libros que están entre mis preferidos:

  • La tienda de palabras de Jesús Marchamalo, autor español.
  • Los papeles de Facundo Cabral.

Facundo publicó varios libros, fundamentalmente en México, y contienen una sabiduría de vida, fruto de sus inquietudes y vivencias.

  • Chega de Saudade de Ruy Castro, brasileño.

Si bien este es el primer libro que leí (sobre la historia de la Bossa Nova) puedo decir que he podido acceder a todos sus libros, cada uno más fascinante que el otro.

  • El peregrino de Compostela de Paulo Coelho, brasileño.

Tuve la oportunidad de conocerlo en Río de Janeiro; si bien es el autor brasileño más vendido del mundo, pero despierta reacciones ambivalentes; mi experiencia personal es que cada vez que leía un libro suyo, había una enseñanza para el momento preciso que me tocaba vivir.

  • El amor en los tiempos del cólera de Gabriel García Márquez, colombiano.

Todo empezó con 100 Años de Soledad, pero este es mi libro preferido.

  • Memorias de un amante sarnoso de Groucho Marx, americano.

Los hermanos Marx marcaron una época en el cine norteamericano, pero Groucho fue mucho más allá, ya que sus libros son una manera de ver la vida con un sentido del humor muy particular y especial, y para muestra vale esta aclaración en el prólogo de uno de sus libros: quiero agradecer a mi esposa, por haberme ayudado a terminar este libro, porque lo hice mientras esperaba que terminara de vestirse.

  • En busca de aquel sonido. Mi música. Mi vida de Ennio Morricone, italiano.

Ennio Morricone, Tony Bennet, Clint Eastwood y Antonio Carlos Jobim son mis ídolos por su capacidad de seguir creando más allá de los años, haciendo que la tercera edad continúe con tanta fuerza creativa como la propia juventud.