Forbes Paraguay
Patricia Dos Santos
Columnistas

El liderazgo del siglo XXI: más allá del traje y corbata

Share

Por: Patricia Dos Santos Propietaria y Directora de Jobs

13 Junio de 2024 09.57

Para navegar en los nuevos contextos complejos donde las presiones de consumidores que juzgan los productos o servicios antes de elegirlos o rechazarlos, empleados que solo quieren trabajar en ambientes de respeto y tolerancia, inversores que no aceptan resultados sin balance social y ambiental y reguladores con exigencias globales son cada vez más fuertes, ya no alcanza con que los líderes sean excelentes actores comerciales. Hoy en día deben ser también sensibles a las demandas sociales, políticas, ambientales y culturales de las comunidades donde operan. 

La uniformidad en la cúpula directiva no solo es un problema de imagen, sino que limita la capacidad de las empresas para comprender y adaptarse a las necesidades de un mercado cada vez más diverso desde el punto de vista del género, razas o generaciones que restringe la visión y limita la creatividad e innovación dejando la gestión de las organizaciones basada en una misma manera de ver las cosas, la que pueden tener los hombres de traje y corbata. 

Cecchi-Dimeglio, científica de datos y comportamiento, acuñó un término que me encanta: “dividendo de la diversidad” que describe las ganancias que obtienen las empresas que apuestan a la inclusión. Sus estudios llevados a cabo por muchos años revelan que las compañías con una fuerza laboral diversa tienen un mejor rendimiento financiero, mayor capacidad de innovación y una mayor probabilidad de capturar nuevos mercados. 

Las estadísticas recogidas en varios estudios se suman de manera contundente: 

El 83% de los millennials se comprometen más con empresas que fomentan una cultura inclusiva (Deloitte) gracias a lo cual permanecen más tiempo en sus trabajos y les ahorran a las empresas los altos costos de la rotación. 

Las empresas con alta diversidad de género tienen un 15% más de probabilidades de tener rendimientos financieros superiores al promedio (McKinsey), gracias a que al escuchar realmente la voz de las mujeres incorporan la opinión de quienes influyen en más del 50 % de las decisiones de compras.

Las empresas más diversas tienen un 70% más de probabilidades de capturar un nuevo mercado (Harvard Business Review). Porque tienen dentro suyo la voz de variados mercados lo que les permite entenderlos. 

¡Lo que demuestra que las empresas embarcadas en estrategias para abrazar la diversidad tienen verdaderas ganancias, pero ojo! Asumir un compromiso hacia la incorporación de minorías al liderazgo de las organizaciones sólo como una campaña de marketing, que no parta de creencias genuinas, es inmediatamente percibida como falsa por los clientes, los empleados y/o el público y, lejos de acercar a las empresas a los “dividendos de la diversidad” las alejas de formas que son muy difíciles de revertir destruyendo su reputación. Está comprobado que el juicio de un par a favor o en contra de una marca vale mucho más que la mejor publicidad. 

Por ejemplo, la igualdad de género en la alta gerencia es un tema del que se habla y se hacen campañas y celebraciones por el 8M desde hace décadas, pero a pesar de que las mujeres son el 50% de la población mundial, siguen ocupando apenas cerca del 30% de los cargos de la alta dirección. Y las investigaciones nos indican que el 42% de las mujeres y el 83% de las personas transgénero reportan haber enfrentado discriminación en el trabajo que les impidió avanzar en sus carreras recientemente. 

Pero hoy sabemos que en realidad son las empresas las que se han visto impedidas de entender el mercado de primera mano y de tener puntos de vista más amplio en la toma de decisiones que, a juzgar por las estadísticas, les trajeron problemas de retención, pérdida de mercados y pérdidas de ganancias. Si hay una tarea que es clave para los líderes del siglo 21 es abrirse a incorporar diversidad en sus plantillas laborales y de proveedores, pero no como una moda, sino como el recurso más valioso para el éxito y la sostenibilidad de sus organizaciones de esta era. 

Las empresas que no se imaginen el liderazgo sin traje y corbata no van a adaptarse y sobrevivir.

loading next article
10