En la época en que se filmaba "Dinastía", la serie de TV con la familia Carrington de los 80's, un empresario relativamente desconocido, de una empresa llamada Berkshire Hathaway, se destacaba desde Omaha, Nebraska. No vivía en una mansión, ni manejaba autos de lujo, pero comenzó a ganar notoriedad por el éxito sistemático de sus inversiones en petroleras, ferrocarriles, seguros, bancos y tecnología.
Su nombre es Warren Buffett. Buffett alcanzó el estatus de una de las personas más ricas del mundo. Ya en 1993, su patrimonio neto personal superó los mil millones de dólares. Hoy, con 94 años, deja sus experiencias de vida en una carta publicada el 25 de noviembre de 2024, con expresiones de mucho valor y que vale la pena analizar. Contrario a lo que muchos podrían suponer, Mr. Buffett no aspira a seguir los pasos de la serie "Dinastía".
Ha decidido dejarles a sus hijos una parte pequeña de su fortuna y donar el 99,5% a obras de caridad. Su carta, dirigida a sus socios, anunció esta decisión: "Los padres deberían dejar a sus hijos lo suficiente para que puedan hacer cualquier cosa, pero no tanto como para que no hagan nada". Asimismo, reafirma su postura anti-dinástica: "Nunca fue mi deseo crear ni perseguir ningún plan de dinastía que se extendiera más allá de mis hijos".
Esta decisión significativa fue conversada y respaldada por sus tres hijos y detallada en su testamento: "Asegúrense de que cada hijo entienda tanto la lógica detrás de tus decisiones como las responsabilidades que enfrentarán tras tu fallecimiento". Buffett detalló que nació en un contexto "de privilegio" y luego, "al tomar decisiones prudentes y evitar grandes errores, he logrado conservar y multiplicar mis ahorros, los cuales considero una oportunidad para ayudar a aquellos que no tuvieron la misma".
Esta visión filantrópica compartida tanto por su primera y segunda esposa ha sido heredada por sus tres hijos: Susie, de 71 años, quien dirige The Sherwood Foundation; Howard, de 69 años, al frente de Howard G. Buffett Foundation; y Peter, de 66 años, quien lidera NoVo Foundation, gestionando las caridades con equipos profesionales. Al igual que Buffett, otros empresarios como Bill y Melinda Gates, Michael R. Bloomberg, Mark Zuckerberg y su esposa se han comprometido públicamente a donar la mayor parte de su riqueza a causas benéficas, dando lugar al "The Giving Pledge", lanzada en agosto del 2010, en la que ya participan más de 200 familias.
Este movimiento promueve la idea de que el éxito financiero conlleva una seria responsabilidad social. A través de sus fundaciones, estos empresarios no solo aportan recursos económicos significativos, sino que también aplican su visión empresarial para abordar algunos de los desafíos más urgentes de la humanidad, que van desde la salud global y la educación hasta el cambio climático y la pobreza extrema.
¿Paraguay tiene filantropía?
La filantropía tiene presencia en nuestro país, con fundaciones y organizaciones de la sociedad civil que trabajan en áreas esenciales para el desarrollo social. Son muchas y es injusto mencionar algunos y dejar de lado a otros, pero valen algunos ejemplos como la Fundación Paraguaya, creada en 1985 por Martín Burt, empresario, escritor y político.
Juntos por la Educación busca convertir la educación en una causa nacional. Fundada el 24 de abril de 2012 por un grupo de empresarios y miembros de la sociedad civil, su directorio incluye líderes como Yan Speranza, Víctor Varela, Alberto Acosta, Gustavo Koo, Patricia Toyotoshi, entre otros. La Fundación Solidaridad, organización sin fines de lucro, activa desde 1969, trabaja para mejorar las oportunidades de las personas con discapacidad física.
Fundada por el Dr. Carlos A. Mersán, un reconocido jurista paraguayo y continuada por sus hijos con ya más de cinco décadas de labor. En el ámbito ambiental, la Fundación Maris Llorens, es pionera en la protección y rescate de animales domésticos en situaciones vulnerables, así como la educación ambiental. Fundada por Maris Franca Llorens Antognoli, una empresaria ganadera y filántropa suizo-paraguaya en 2013, la fundación brinda asistencia a animales en riesgo y fomenta la conciencia sobre el cuidado hacia nuestra fauna.
Ante las limitaciones de la ayuda gubernamental, la filantropía privada desempeña un papel clave, cubriendo vacíos críticos y promoviendo el desarrollo a largo plazo, aportando recursos para abordar los principales desafíos del Paraguay de manera sistemática y eficiente. Alentamos a nuestros compatriotas a seguir con sus buenas obras y otros que se animen al proyecto de transformar la sociedad civil.