Por Jacinto E. Ruíz
Unas horas de viaje, una escala y un traslado terrestre de unos sesenta minutos eran la previa para vivir nuevamente una experiencia única: ser parte de un Porsche Road Show.
Se dice fácil, pero realmente cuesta explicar en un artículo lo que significa, para un apasionado del deporte motor, estar rodeado de casi veinte vehículos de altísimo padrón: algunos SUV, otros deportivos y unos cuantos verdaderos pura sangre de carreras.
Claramente, ya teniendo las máquinas, luego se necesita el escenario. Esta vez fue elegido el Autódromo de Tocancipá, inaugurado en 1982, una pista con unas curvas deliciosas y la infraestructura justa para disfrutar a tope.
Quiero sumar a los pilotos de la marca, guías expertos de Brasil, México, Colombia y Bélgica, quienes contribuyeron a que los participantes disfrutemos de un evento lleno de adrenalina, bajo estrictas medidas de seguridad, y que conocen en profundidad cada una de las prestaciones de estos bólidos únicos. Explicaban paso a paso y con paciencia los detalles de los vehículos.
En el arranque del Porsche World Road Show fuimos recibidos por ejecutivos de Autoelite Porsche Colombia, todos muy atentos y amables, con quienes compartimos unos cafés, otro lujo colombiano. Luego de esa carga de energía... a lo que vinimos: saltamos a la pista en grupos de diez. La dinámica, muy sencilla: elegir un compañero, subirse a un pura sangre alemán, acelerar lo más posible y frenar lo justo.
Se me eriza la piel solo al recordar cada centímetro del asfalto de los 2,7 kilómetros de Tocancipá; cada pisada a fondo y la fuerza que te pegaba al asiento; cada piano y sus bordes; y cuando se escuchaba en la radio: "Ahora sí, acelerador a fondo", "Cuiden las distancias entre autos", "Ahora se bajan y van a probar el siguiente auto".
Estos eventos buscan mostrar atributos de la marca, pero también son una hermosa ocasión para ver, de alguna manera, el proceso de creación de una máquina veloz: aspectos que se desarrollan en pista, se prueban, ganan carreras y campeonatos, son parte de la historia del motorsport y luego están al alcance de los usuarios de la marca.
Y los juguetes... esos juguetitos como el Boxster Spyder RS, 982 Cayman GT4 RS, 992 GT3, 992 Targa & Cabriolet, Taycan GTS & Taycan, Turbo GT con paquete Weissach, Cayenne Turbo E-Hybrid, Macan Turbo eléctrico y Panamera Turbo S E-Hybrid. Todo dicho.
Claro que, si hacemos un resumen ejecutivo, se trató de pruebas de manejo, instrucción profesional, aceleración y competencia de slalom, solo que con verdaderos autos de carrera. Simplemente: Experiencia Porsche.
Baja el sol, se apagan los motores, termina una fecha más del Porsche World Road Show y pasa a ese lugar donde las cosas buenas no se olvidan.
Mi podio:
• Taycan GTS
• 992 Targa & Cabriolet
• 992 GT3
• 982 Cayman GT4 RS
• Boxster Spyder RS
• Panamera Turbo S E-Hybrid